A CIERTA HORA- JULIO
2022
El siguiente trabajo fue preparado
para el programa “A CIERTA HORA” de
la Editorial RUINAS CIRCULARES de la
Ciudad de Buenos Aires
En dicho programa se nos invita a seleccionar una imagen y
una palabra y, sobre la base de las mismas, armar una presentación donde pueden
ambas (imagen y palabra) relacionarse desde distintos puntos de vistas.
Aquí entonces, la segunda presentación:
Selección de imágenes.
Dentro de las imágenes propuestas para este encuentro, seleccioné
la imagen del Bosque de Arrayanes, aunque
en realidad me voy a referir a los árboles en su contexto y su incidencia a la
hora de la producción de una obra literaria.
Tal vez la relación que hay entre hombre -naturaleza hoy no
sea la esperada, por cuestiones de espacio si consideramos que cada vez lo
urbano ha desplazado (y lo sigue haciendo) los lugares donde lo forestal y los
espacios verdes colmados de árboles han ido mermando en pos de mayor cantidad
de complejos habitacionales; la deforestación, tema central en simposios y
congresos internacionales que mucho hablan y poco activan; también del costo del
mantenimiento que debe tener un árbol, etc; pero más allá de cualquier
situación cotidiana o no, los árboles están desapareciendo de nuestras vidas. Y
tal vez desde el arte se pretenda recuperar esa imagen que nos queda del árbol
que estaba cerca de casa, el de la placita de nuestra infancia, el del primer
beso, donde colgamos la hamaca de nuestros hijos, el de Navidad que renueva
generaciones y sus adoradores esperando a Papá Noel, o aquel donde lloramos una
desilusión, donde marcamos un corazón, donde nos colgábamos cabeza abajo para
jugar con nuestros amigos. El arte, en cualquiera de sus manifestaciones,
siempre nos salva, y nos devuelve algunas de aquellas imágenes.
Hay árboles con abolengo histórico, y otros que forman parte de nuestra historia personal, unos son populares a través de letras de canciones como “MI ÁRBOL Y YO” de Alberto Cortes, o famosos porque fueron testigos de asesinatos como el famoso OMBÚ DE CULLEN o el más patriota de los árboles como EL PINO DE SAN LORENZO, otros con mucha trayectoria histórica pero con un dejo de anonimato como EL ALGARROBO DEL BALLESTERO BARTOLOMÉ GARCÍA que lo sostuvo para evitar ser muerto por los indios y tigres cuando Mendoza los abandonó a orillas del Río de la Plata y se fue a España a contar sus hazañas. Y ni hablar de los internacionales como EL DE GUERNICA. Todos testigos de tantas masacres y revueltas.
Ombú de Cullen
Pino de San Lorenzo
El árbol de Guernica
“La naturaleza contemplada como arte, como
ciencia, o como terapia, no es lo verdadero, sino que provienen de esa
mentalidad utilitarista que subyace en toda la filosofía judeocristiana. Fowles
nos recuerda que estamos dentro de la naturaleza, que ni la ciencia ni las
organizaciones conservacionistas (por ejemplo, del bosque amazónico) nos sitúan
verdaderamente en la naturaleza. Ésta es incontrolable, inaccesible sólo por el
conocimiento.”
También
podemos mencionar el cuento “EL ÁRBOL DE LA BUENA MUERTE” de Germán OESTERHELD
Donde una anciana espera
su muerte bajo el árbol de la buena muerte soñando con su vida anterior.
Muchachas de ojos de flores y
de labios de flores.
En la sombra exhalada—¿de qué
su dulce hálito?—
los vestidos ligeros, muy
ligeros, con pintas.
Arde de abejas el aguaribay,
arde.
Ríen los ojos, los labios,
hacia las islas azules a través de la cortina de los racimos pálidos.
Ríen los ojos, los labios.
¿Veis las muchachas o es la tenue sombra ebria y bordoneada que se alucina de
muselinas claras y de otras flores vivas—extrañas flores vivas— riendo, riendo,
riendo hacia las islas?
Muchachas de ojos de flores y
de labios de flores.
Arde de
abejas el aguaribay, arde.
Otros árboles no tan poéticos en sus intenciones, guardan
secretos, ocultan verdades, testimonian acciones inhumanas y son cómplices
naturales de muchas historias de familia.
De EL FANTASMA DE LA LUNA. Ediciones Ruinas Circulares 2021.
Cap. XXI
1971
“…y estamos emocionados porque Elena ha nacido sanita,
gracias a Dios. Fui a contarles a las plantas de naranjas como corresponde.”
1975
“...Uy diario, que por estos días estamos enloquecidos. Ya
hemos ido a la Virgen de la Capilla de barrio para pedir nuevamente por la
salud de todos los vivos y por el que acaba de llegar…sí otro nieto más.
Agradecidos. Los tres sanitos. Nuestra felicidad es completa. Ya empezaron la
modificación del viejo caserón. Espero que nunca saquen las plantas de
naranjas. Nunca. Al menos mientras estemos vivos”
Selección de palabras
En esta ocasión y luego de reflexionar sobre cada palabra
propuesta, elegí el término SUGERENCIA.
Aunque es difícil contenerla en una definición ya que su
volatilidad nos presenta la idea de otro, que es quien sugiere algo, me permití
divagar un poco sobre esta idea de “insinuación”.
Ya que una sugerencia es algo que se propone, insinúa o
sugiere. El término suele emplearse como equivalente a consejo o recomendación.
En el arte actual, lo insinuado sugiere un trabajo basado en fantasía,
enigma y misterio. En un ensayo sobre la obra de la artista PILAR PRADO, Joan
Montañé (Barcelona –España) sostiene
“Es
decir que la verdad es que su obra es fantasiosa, pura imaginación, parte de un
todo, conectando con la insinuación, con el misterio en su estado puro”
“No hay evidencia, tampoco tiene
necesidad de apoyar realidades concretas, fragmentos de la realidad
consecuentes o no. La verdad es que su pintura es una auténtica metáfora de la
vida, es insinuación de la alegoría”.
(Observamos aquí tres de sus obras
ORQUESTA 1, CIUDAD CRISTAL y BOSQUE 1)
A partir de la insinuación hay
fantasía desarrollada.
La insinuación es sugerencia y sutilidad,
evidencia de lo emblemático, alegórico, iconográfico y misterioso.
La verdadera evidencia es la aportación
de lo insinuado en la creación pictórica de Pilar Prado.
“No se muestra especialmente motivada en
exhibir la realidad del día a día, sino que, por el contrario, su pintura se
basa en la formulación de lo misterioso englobándolo todo, convirtiendo lo
mecánico en elegante enigma…”
Orquesta 1
Bosque 1
A quien no le suena sugerente e insinuante la OBERTURA 1812
de Tschaikovsky que, desde su comienzo hay un profundo dramatismo que nos
sugiere dolor, gloria, ganas de marchar triunfante tras reminiscencias de La
Marsellesa, a gritar, a emocionarse, calmarse, suena a estrategia, a cuidado, a
peligro todo ello escondido en una partitura donde percibimos aquella mezcla de
sentimientos sin movernos de la butaca del teatro o tomando un café en el
sillón de la sala hasta que los bronces y los timbales y las cuerdas explotan
en una erótica manera de decir “ ESTAMOS VIVOS, HEMOS TRIUNFADO”.
Por su parte, en el ámbito literario sabemos que la sugerencia y la insinuación van de la mano a la hora de crear buenos ambientes, climas, situaciones que nos dejan prendidos a la obra. En un reportaje hecho por la periodista Paula Corroto, a Ricardo Piglia, éste sostiene:
“Y hay algo más: la literatura siempre tendrá
la capacidad de insinuar. En unos tiempos donde lo explícito es la mejor moneda
de cambio, lo que se dice entre líneas cobra mucho mayor interés. Así lo ve
Piglia, quien numerosas veces ha echado mano de este recurso (Respiración
artificial): deja la puerta entreabierta, pero no entres en la habitación.”
Tal vez sugerir a través de la
palabra sea una de las actividades artísticas más difícil de lograr, si
pensamos en el buen desarrollo de la técnica donde la palabra exacta ocupa el
lugar que le corresponde y lo dicho tiene y produce un clima de insinuación que
puede, según la intención del autor o la interpretación del lector, lograr un
grado de erotismo, de vanidad, de compasión.
Todo contenido en un verso.
PARA FINALIZAR…
Voy a leer un poema del escritor
nicoleño MARIO VERANDI que, a sus 96 años, sigue publicando sus poesías. Es
nuestro referente cultural y sarmiento de muchos quienes pretendemos el título
de escritor.
De la obra CUADERNOS DEL
HECHICERO VI Ediciones DEL DOCK
JARDÍN XXVII
Loca por los follajes la noche se embravece:
va por todo.
Recién entonces la dama de la noche
la Ipomea alba
la madama
la yegua de la noche
abrirá su entrepierna voraz
almibarada
a los mariposones que hacen cola
a escarabajos indocumentados
a mínimos granujas NN.
Cuando la luz retorne se habrán ido
Recién entonces la dama de la noche
la Ipomea alba
la madama la yegua de la noche
cerrará su entrepierna clandestina
ya cumplido el horario
de trabajo nocturno
El jardín va a extrañar en la mañana
las fogatas del blanco en la trasnoche.
Mario Verandi. Julio 2022.